domingo, 11 de enero de 2015

Sol@

Estas palabras las escribí hace un año, empecé un artículo y la verdad que no tuve el corazón de seguir:
"Después de otro de mis períodos de sequía vuelvo a enfrentarme al ordenador y a mi mismo. Si lees estas letras entended que es el fruto de una larga reflexión. La cuestión es difícil tanto de plantear como de desarrollar. Que alguien como yo sea capaz de reconocer públicamente que se encuentra solo, creo que no es algo dentro de la normalidad. Que se entone el mea culpa, más aún. "

Hoy reflexiono sobre el asunto, aunque lo parece, no es exactamente lo mismo. Hace un año lo sentía tal como suena: estoy solo. Ahora sigo siendo uno, si, sólo uno, por tanto estoy solo. Lo que ha cambiado es mi percepción sobre el tema. Antes, cuando me puse ante el teclado, me movía sobre todo el dolor, después de años de desconcierto llegaba a la conclusión de que no tenía a nadie de mi vida pasada, eso, aunque tuviera y sigo teniendo pareja y familia, me hacía pensar así.

Para muchos era, años ha, un modelo, en pequeña escala, del éxito. Tenía dinero y posición; y si estaba delgado... Hoy entiendo que producía una relación compleja de amor y odio. La mayor parte de mi posición era heredada... mi dinero igual. Cuando lo acrecenté, diferenciándome de mi círculo, sólo acrecenté mi diferencia, con lo que eso significa en un país latino.Tenía muchos amigos y aún más conocidos. Hoy se que estaba solo, sin tilde. hace un año dolía, hoy...

La verdad que no pretendía escribir de todos aquellos que entraban en mi casa todos los días y desde hace cuatro años no hacen ni por felicitarte la Navidad. Eso da la impresión que es movido por el odio o el rencor. Si hace un año empecé este pequeño artículo con esas frases puedo asegurar que no era movido por el rencor. Ni mi odio ni mi sed de venganza ha crecido. Ya entonces me atrevía a reconocer que mi soledad era en parte, gran parte, la mayor parte, culpa mía. Hoy puedo asegurar que es así, tanto como que el remolino de moscardones que revoloteaba alrededor mía también lo era.

Proclamo que estoy SOLO (sin tilde), que lo estuve y que lo estaré, que todo lo bueno que hice fue por mi, al igual, que lo que haga no es fruto ni de la suerte ni de la ayuda de nadie. A día de hoy esto no es una queja, sólo (con tilde) un recordatorio. Si me conocías, no te preocupes, si me conoces, ten la certeza de que trabajaré hasta la extenuación para crear y si es contigo te daré tu parte de mérito, y si no, y no me conoces, ten claro que del peor infierno se puede salir, aún estando sol@, pues sólo (con tilde) creyendo en uno mismo se puede llegar. CREE

No hay comentarios:

Publicar un comentario